Hoy no tengo ganas de recoger mierda
la de mis perros..
ni aquella que dejaste en mi alma
Escribo en este blog para dejar salir algunos pensamientos; ideas que por las noches no me dejan dormir. Son destellos que durante el día me mantienen exhausta porque no logro comunicarlas, pero ahí están, desde hace años. Necesito expresarme de alguna forma antes de que ellas se vuelvan tumores o agua estancada. Fluir pero también salirme de mi cabeza; conectar si es que a alguien le hace algún sentido.
Perfecta
comunión
sincronización
dos almas
rotas
se reencuentran
reviven
por minutos
[son
uno, dos, infinitos
dos cuerpos
dos bocas
se besan
se miran
dos ojos
incrédulos
piden que sea eterno
el deseo
la escena
el regalo de la divinidad
no quisieran estar en algún otro lado nunca,
nunca jamás
Ahí la urgencia pierde lo urgente
lo normal es el dolor
y es que somos tantos...
fracturados por el deporte o por la vida
ancianos que se caen
atropellados
los que aman reñir
una mujer con el ojo cerrado
con la idea del amor derrumbado
el niño que no para de gritar
estirados en camillas
listos para cirugías
todos formados
esperando alcanzar la redención
si su accidente ya no es urgente
mucho menos el comer, el sentir, el amar
los familiares observan el tablero
algunos leen
quizá otros rezan
otros en TikTok
de repente el llamado resulta milagroso
la urgencia no urgente obliga al paciente a ser paciente
y la urgencia por vivir puede continuar
Despierta
recuerda que hay vida
abre la ventana y absorbe el frío de la mañana
y permite que te llene de euforia
rodea esa taza con todos tus dedos
deja que su aroma te invada hasta la médula
que el café casi te queme la lengua
estira tus brazos
y mueve esa sangre que corre por tus piernas
respira hasta el fondo
en búsqueda de tu ser
no sabes qué ocurrirá hoy
deja que el misterio te abrace
te sorprenda
te conmueva
haz lo que tengas que hacer
trabajo
escuela
cuidados
deja ahí tu alma
en cada segundo
desgárrate de placer
rie, llora
explota de amor
o no hagas nada
permítete solo estar
sin culpas
sin miedo
solo mira el cielo
agradécete
abrázate
sacúdete el tedio
vomita la presión
sé gentil
contigo
con quienes te encuentres en el camino
regala esa moneda
no desesperes
ya llegará el verde
del semáforo
de la primavera
todo lo que será llega
ayuna o desayuna
nutre también el instante
y reza
reza una oración matutina
Una tribulación tras otra
después, un rayo de sol anuncia la calma
lo logramos
resistimos ahogarnos
tirarnos por la borda
disfrutemos del calor que entra por los poros en la suave arena
los días de playa son los mejores aunque pocos
pero valen la pena.
Siento mucho
y no me voy a disculpar por lo que hoy siento
ni a descifrar de nuevo el laberinto de mi inconsciente
para sentirme culpable por atraer lo que no merezco
Sentiré lo que siento hasta que lo sienta
no lucharé
no me resistiré al dolor
dolerá lo que tenga que doler
te amaré hasta que te tenga que amar.
el poema nacerá cuando tenga que nacer
la fecundación ocurrirá
lloverá
su diluvio ahogará nuestras penas
nadaremos en las lagunas cristalinas tornasol
y caminaremos sobre el fuego
recorreremos el viento en remolinos de gloria
y seremos inmunes
bestias y dioses
lameremos la eternidad
La pasta al dente
El punto de ebullición
El sazón exacto
El milagro de la existencia
El momento más fecundo
La cumbre
La canción más armoniosa
Un equilibrista en la cuerda
Lo sublime
Una carcajada que termina en llanto
El top, la cima
La claridad
La llegada
La conmoción
La dosis que cura
Cuando al fin descansas
[entre sabanas frescas
El manantial
Saciar la sed, el hambre
El amanecer
La aurora
El alba
El resplandor
La clarividencia
Eureka
Lo compatible
La exactitud
Complementariedad
Extasis
De pronto
Se hace el tiempo
La revelación
Lo ideal
Utopías
La locura que se abraza
Voilá
tú amor
me atormentan
me despedazan
me tiran a ese pozo inagotable de dolor, miedo, desesperanza.
el gran engaño del amor romántico
del amor en cuentos
del amor posesivo
del amor enfermo
necesito otro exorcismo
no quiero poderes adivinatorios
no quiero vivir por ti lo que yo quiero que vivas
redescubramos con amor lo que sí es el amor
No podemos quemarlo todo porque entonces para qué la vida
un infierno permanente
un calor que te quema
te consume
cenizas y polvo
No podemos quemarlo todo porque entonces para qué la vida
para qué el dolor permanente
que te transtorna
te deshumaniza
arraza con todo
No podemos quemarlo todo porque entonces para qué la vida
solo un acto de locura,
de odio
sin aprendizaje
no queda más que el eterno retorno
y el fuego es necesario
pero distingamos
alimentemos las llamas de la vida
fundamos nuestro barro roto y reconstruyámoslo
hagamos fogatas para no temblar de frío, para pasar el invierno
seamos antorchas en la oscuridad
incendiemos nuestro espíritu
ardamos de deseo
tu y yo somos fuego
un volcán en erupción
una lava viajando por la tierra
haciendo esculturas del amor
no podemos quemarlo todo porque entonces para que la vida
pero seamos fuego
porque somos fuego
cocinemos la belleza
Estoy de vacaciones y siento culpa: de tener pendientes; de no cumplir los planes; de no hacer ejercicio y dieta; de no leer; de no escribir; de no bailar; de no actuar; de no estar escribiendo y signo puntuando esto bien; de no haberme tomado el IRN; de no ser constante con todos mis medicamentos....
Algunas preguntas:
¿de dónde vienen mis culpas?
¿se puede vivir sin culpa?
Intentemos dar directrices de respuesta a lo primero.
Pues no, no soy católica. No se justifica desde el mito del pecado original mi culpa. Tampoco tuve padres que me educaran en esa o en alguna idea en particular y reforzadamente. Mis padres solo me enseñaron la libertad. Pero sí identifico dos grandes ideologías que pudieran estar ahí sofocándome y que son inculcadas, inyectadas, por la sociedad (importante aquí pensar sobre el Estado); por el sistema económico:
Solo hablaré desde mi experiencia. Es posible vivir sin tener culpa por no generar cantidades inmorales de dinero. Afortunadamente no me importa el dinero más que para lo vital. No se puede vivir en armonía si no se tiene dinero para pagar la renta o tener el pan de cada día.
Tocaron la puerta del departamento. Eran dos abogados. Una mujer y un hombre. Eso recuerdo. Entregaban un papel a mi madre y decían que debí...