Escribo para mi,
para calmarme,
para sacar mi malestar,
mi desorientación,
mi aburrimiento.
Me imagino sus pensamientos..
Quisiera pensarlos de otra forma pero no puedo,
La palabra que publican confirma mi sospecha.
Somos solo niños compitiendo por atención y afecto.
¿En verdad nos importa el mundo?
¿Cuántos murieron ayer?
¿Qué reclaman los perros en la calle?
¿Los niños sin padres?
¿Hacemos algo por quien no paga sus medicinas?
¿Qué, con los que no saben si tendrán algunos pesos mañana?
Nada. No estamos haciendo nada.
Sembrando el odio los unos con los otros. Tan solo eso.
Escribo en este blog para dejar salir algunos pensamientos; ideas que por las noches no me dejan dormir. Son destellos que durante el día me mantienen exhausta porque no logro comunicarlas, pero ahí están, desde hace años. Necesito expresarme de alguna forma antes de que ellas se vuelvan tumores o agua estancada. Fluir pero también salirme de mi cabeza; conectar si es que a alguien le hace algún sentido.
lunes, 18 de noviembre de 2019
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
La consumación de la injusticia
Tocaron la puerta del departamento. Eran dos abogados. Una mujer y un hombre. Eso recuerdo. Entregaban un papel a mi madre y decían que debí...
-
El sol estaba rojo en el atardecer del último día de Guadalajara. Coloreó el firmamento y sus nubes de una hiponitozante paleta de rosas vi...
-
Tocaron la puerta del departamento. Eran dos abogados. Una mujer y un hombre. Eso recuerdo. Entregaban un papel a mi madre y decían que debí...
No hay comentarios:
Publicar un comentario