lunes, 12 de agosto de 2019

¿Por qué odio las mañanas?

 No solo porque me cuesta levantarme y porque mi condición de salud hace que a veces salir de la cama sea una verdadera batalla. Las odio sobre todo porque soy una persona nocturna, porque me encuentro casi siempre a mi misma cuando tendría que estar dormida. Hasta ahora no he logrado entender porqué la claridad a la que puedo llegar a altas horas de la noche se desvanece justo cuando el descanso tendría que hacerme capaz de afrontar todo lo que implica vivir en una ciudad, y cuando como casi todos hay que trabajar para pagar su costo. Las odio porque básicamente hay que volver a reaprender casi todo. Por eso empecé a escribir de nuevo, para leerme y no olvidar tan pronto los pactos con la felicidad que en las noches suelo hacer.

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